
El sector hotelero de Piura y Tumbes enfrenta un escenario de alta incertidumbre para el verano 2027. El ENFEN estima en 62% la probabilidad de un Niño Costero de magnitud extraordinaria, mientras los establecimientos ya registran una demanda por debajo de los niveles prepandemia.
Entre enero y abril de 2026, Piura registró 353.852 arribos a establecimientos de hospedaje, 4,5% menos que en el mismo periodo de 2025 y 23,4% por debajo de 2019. Al mismo tiempo, la oferta creció 3%, hasta alcanzar 1.270 establecimientos, elevando la competencia por una demanda más reducida.
El principal riesgo para los hoteles no estaría únicamente en los daños que puedan ocasionar las lluvias, sino en la conectividad. El 82% de los turistas nacionales llega al norte por carretera y, según la Cámara de Comercio de Piura, cada día de interrupción vial podría poner en juego alrededor de S/3 millones de actividad económica, considerando el flujo promedio de visitantes y su gasto estimado.
El impacto ya genera posiciones distintas entre operadores. Casa Andina reporta ocupaciones de entre 72% y 78% en sus hoteles del norte y considera que la infraestructura vial renovada puede reducir parte del riesgo. En contraste, Aranwa Hotels proyecta una afectación de entre 10% y 15% durante el primer trimestre de 2027, principalmente en sus operaciones de playa.
La incertidumbre también alcanza a la inversión. La Sociedad Hoteles del Perú identifica 25 proyectos hoteleros en ejecución por más de 500 millones de dólares, dos de ellos en las playas del norte. Entre los nuevos desarrollos figuran un Pullman en Bocapán y un Novotel en Punta Sal, ambos de Accor y con apertura prevista para 2028.




