
La incertidumbre por el fenómeno de El Niño empieza a afectar las expectativas de la próxima temporada de verano en las playas del norte peruano. Aunque los arribos a establecimientos de hospedaje crecieron durante los primeros ocho meses de 2026, el temor de los viajeros ya está frenando las nuevas reservas y elevando las cancelaciones, en un periodo clave para la actividad turística.
Según representantes del sector, el volumen de nuevas reservas para fechas posteriores a octubre se redujo entre 5% y 8%. En Tumbes, las cancelaciones se acercan al 30%, de acuerdo con la Cámara Regional de Turismo (Caretur). Los operadores advierten que la preocupación por las posibles lluvias está influyendo en las decisiones de viaje, pese a que las condiciones actuales de las playas son favorables.
Las cifras de Mincetur muestran que, entre enero y agosto, los arribos a hospedajes aumentaron 10% en Piura, 15% en Lambayeque, 15% en La Libertad y 42% en Tumbes frente al mismo periodo de 2025. Sin embargo, el comportamiento de los próximos meses dependerá de la evolución climática y de la conectividad terrestre, un factor determinante para llegar a los principales destinos de playa.
El verano concentra alrededor del 35% de las ventas anuales de los negocios turísticos ubicados en el litoral norte. Para reducir el impacto de la incertidumbre, algunos hoteles están ofreciendo reembolsos si las lluvias afectan las vacaciones reservadas. El sector también destaca la importancia de comunicar con claridad las condiciones de las carreteras y los servicios disponibles.
La evolución de las reservas será determinante para hoteles, restaurantes y operadores turísticos que preparan su oferta para el verano de 2027. La flexibilidad comercial y la información oportuna se perfilan como herramientas clave para recuperar la confianza de los viajeros y sostener la actividad en la temporada alta.




